LA REBELIÓN DE TÚPAC AMARU III

TÚPAC AMARU III. 212 años de Juan Bustamante “Mundu purikuy”, “El viajero”.

Entre 1867 y 1868, estalló en Puno ( Huancané ) una importante rebelión indígena, causada por los constantes abusos de las autoridades locales. Juan Bustamante ( ex prefecto de Lima y diputado por Puno ), que estaba totalmente identificado con la causa indígena asumiría la conducción del levantamiento. Pronto recaería sobre el un simbólico nombre: “Tupác Amaru III”. De él dirá Basadre que fue «el primer peruano que viajó dos veces por el mundo» y que «fue político limpio y defensor tesonero y abnegado de los indios». La rebelión fue fuertemente reprimida por el ejercito peruano el cual ante la crisis se vio obligado a solicitar apoyo del ejercito boliviano. Finalmente este proporcionaría una importante división de soldados. Juan Bustamante, sería cruelmente torturado y asesinado en Pusi, sin embargo su memoria aún habita el altiplano, escenario de nuevas rebeliones.

Se trata de la señera figura de Juan Bustamante, a quien sus contemporáneos llamaban “El viajero”, los campesinos que lo acompañaron en sus luchas reivindicativas “El inca”, los gamonales y la oligarquía limeña “El loco Bustamante”. Bustamante nació el 24 de junio de 1808 en Vilque, provincia de Puno. Fueron sus padres Mariano Bustamante y Jiménez y Agripina Dueñas y Vera. A pesar de haber heredado una cuantiosa fortuna y haciendas no fue un gamonal abusivo. Viajó dos veces a Europa, fue diputado por Lampa, en su gestión defendió los derechos a los campesinos pobres. En 1867 fundó en Lima la “Sociedad amigos de los indios”. Publicó los libros: Viaje al viejo mundo (1845), Viaje al antiguo mundo (1845), Apuntes y observaciones … en este segundo viaje a Europa (1849), Los indios del Perú (1867). Emilio Vásquez escribió una espléndida biografía suya titulada: La rebelión de Juan Bustamante, (Librería-Editorial Juan Mejía Baca) 1975. Como dice Jorge Basadre en el prólogo del libro de Vásquez: “En febrero de 1867, ante lo inevitable del enfrentamiento, Juan Bustamante decidió asumir la dirección del movimiento indígena. Para ello, Bustamante, apoderado de la rebelión en compañía de Manuel Amunátegui, director del diario El Comercio y otras altas personalidades, funda en Lima la Sociedad Amiga de los indios. En el Cusco, el coronel Narciso Aréstegui, autor de la novela El Padre Horán, indigenista y miembro de la Sociedad Amiga de los indios, enarbola la bandera de las reivindicaciones indígenas”. Gracias al educador puneño se pudo conocer con certeza por ejemplo, como el coronel Andrés Recharte dispuso asesinar a Bustamante a palos, colgado en un árbol de la placita de Pusi (Huancané), ordenando después decapitarlo. Juan Bustamante siendo prefecto de Lima, ordenó construir defensas y reencausar el río Rimac, fue precursor de la justicia agraria, de los derechos humanos y defensor de los desposeídos.

JUAN BUSTAMANTE, EL TUPAC AMARU DEL SIGLO XIX

Juan Bustamante «Tupac Amaru III»

Su nombre figura en la historia del Perú, como el abanderado de la Justicia Social y del bien común de los pueblos, principios que distinguieron a la ideología inka. Jorge Basadre, comparándolo con el héroe de 1780, lo llamo Tupac Amaru III, en homenaje a un hombre como Bustamante Dueñas, que murió a la cabeza de sus hombres luchando por la justicia y el respeto de los derechos humanos.
El ideólogo puneño, nacido en Vilque pueblo cercano al legendario lago Titicaca, quizás de ascendencia Inka por línea materna, con atávico sentimiento andino lucho  por la vindicación de los peruanos motejados con el epíteto de para que gozaran también, como el decía, de los “indios”, “beneficios sociales» que la esplendente independencia del Perú prodiga a los blancos.

Juan Bustamante Dueñas(1808-1868).

Intelectual, político y comerciante peruano, nacido en Vilque, el 24 de junio de 1808, y muerto el 3 de enero de 1868. Destacó en la defensa de la raza indígena y se le señala como promotor de la rebelión indígena de Huancané (Puno), en 1867. Fue hijo de Mariano Bustamante Jiménez, arequipeño de origen español, y de Agustina Dueñas Vera, natural de Cabanillas (Puno) y descendiente, según su bisnieta Consuelo Ramírez de Torres, de Tupac Amaru, famoso líder de la gran rebelión de 1780.

Durante las décadas de 1840 y 1850 fue diputado al Congreso, y figuró entre quienes redactaron la Constitución liberal de 1856. Entre marzo de 1841 y febrero de 1844, según parece, por encargo del ministro de Estado, realizó un largo viaje a Europa. Estuvo en España, Inglaterra, Italia, Hungría, Grecia, y también en Estados Unidos, Cuba, Panamá, Jamaica, Trinidad, Egipto, Israel, India y China. En Roma fue recibido por el papa Gregorio XVI, quien le concedió indulgencia hasta su tercera generación; en Jerusalén obtuvo un diploma de Caballero del Santo Sepulcro. Con las experiencias de esta aventura escribió el libro Viaje al viejo mundo por el peruano Juan Bustamante, publicado en 1845. Realizó un segundo viaje después, que lo llevó a un nuevo libro: Apuntes y observaciones civiles, políticas y religiosas con las noticias adquiridas en este segundo viaje a Europa (1849). En éste relató su discurrir por el sur peruano (Puno, Cuzco, Ayacucho y Huancayo) y por Bélgica, Dinamarca, Suecia, Rusia, Polonia, Alemania y Francia.

Los libros de Bustamante, lamentablemente no reeditados, son curiosos, puesto que difieren del patrón común de los libros de viajes, hechos por europeos visitantes de mundos apreciados como exóticos y primitivos. Bustamante visitó las minas españolas de Almadén, sugiriendo la implantación en Huancavelica de procedimientos más modernos para el trabajo minero. También trajo ejemplares ovinos de raza merino, que introdujo en Puno. En 1850 publicó un folleto sobre las minas de oro de Carabaya en el departamento de Puno.

Se dice que antes de uno de sus viajes al viejo mundo repartió una de sus haciendas entre sus colonos. En el terreno económico, se dedicó con marcado éxito a la agricultura y la ganadería, impulsando el comercio de la lana, que era una de las pocas mercaderías que la región del sur colocaba en el mercado mundial.

Junto con otros intelectuales, entre los que estaban Narciso Aréstegui, Baltazar Caravedo, José Casimiro Ulloa y José Manuel Amunátegui, fundador de El Comercio, fundó en los años sesenta la «Sociedad Amigos de los Indios». En el periódico de Amunátegui se abrió una columna titulada «Asuntos de indios» donde la Sociedad publicaba diversas denuncias sobre las expoliaciones de que eran objeto los pobladores del interior. En 1867 publicó una compilación de sus escritos bajo el título Los indios del Perú.

Fue también intendente de Lima, cargo desde el cual se encargó de la canalización del río Rímac, y prefecto de Cuzco en 1864, desde donde obtuvo la separación de la Diócesis de Puno de la de Cuzco. Se hizo presente con el grado de Coronel en el combate del 2 de mayo contra la flota española.

La trayectoria de Bustamante muestra que las puertas de la política, el comercio, la ilustración y la alta burocracia no estaban cerradas a un mestizo de fortuna que gozara de los contactos necesarios. Su mérito fue poner esa situación privilegiada al servicio del mejoramiento de la situación de los naturales. 1867 fue un año clave en la vida de nuestro hombre. Era un tiempo de convulsión política, a raíz de la revolución de Diez Canseco en Arequipa contra la dictadura de Mariano Ignacio Prado, que dio paso a una guerra civil generalizada. Prado había preparado una nueva Constitución, que disponía la reinstauración de una contribución personal, sobre la base del proyecto de la contribución del jornal de Pardo. Puno fue uno de los pocos lugares donde la contribución comenzó a ser levantada.

Bustamante se erigió como Personero de las comunidades de Huancané para pedir protección a sus propiedades y la rebaja de la contribución. Envió una encuesta a varios generales que habían sido prefectos de Cuzco y Puno (José Miguel Medina, Manuel de Aparicio, Ramón Vargas Machuca, M. N. Morote, Rudecindo Beltrán y el coronel Miguel Zavala) para que sus respuestas alertasen sobre la situación de los indios en la región. Parece que los reclamos de las comunidades de Huancané se mezclaron con los bandos en pugna en la guerra civil. Bustamante habría estado del lado de Prado y trató de controlar la sublevación de los indios de Huancané, encauzándola del lado del gobierno. El 12 de noviembre de 1867 se libró una cruenta batalla en Huancané entre las fuerzas del coronel Recharte, del lado revolucionario, y las del gobierno. Las rencillas entre las propias comunidades indígenas afloraron y fueron explotadas por los bandos en pugna. Luego de varios enfrentamientos, el 30 de diciembre de 1867 las huestes de Bustamante consiguieron tomar la capital departamental. Surgieron entonces divergencias con otros dirigentes del gobierno a raíz de los desmanes «de la indiada» en Puno. El desborde de ésta era un peligro para el régimen.

Se produjo el contraataque de Recharte en Pusi el 2 de enero de 1868. Bustamante fue derrotado y hecho prisionero. Al día siguiente, luego de ser obligado a cargar cadáveres, fue entregado a la furia de los indios seguidores de Recharte, quienes lo ultimaron con lanzas, palos y piedras. La represión de Recharte contra las comunidades puestas del lado del gobierno: Huancané, Vilque Chico y Moho, fue sangrienta, cometiéndose ahorcamientos, saqueos y destierros a las minas de Carabaya. La Sociedad Amigos de los Indios denunció las matanzas.

Nació entonces la leyenda de Juan Bustamante. Dícese que llegó a tomar el nombre de Tupac Amaru III, y que su cadáver fue hallado varios días después en una gruta en buen estado de conservación (lo que dado el frío y la sequedad del lugar era posible). Comenzaron las romerías al lugar, aunque el cuerpo fue sepultado en el cementerio de Pusi. Bustamante, al igual que Teodomiro Gutiérrez Cuevas, el célebre «Rumi Maqui», era un liberal que veía la recuperación de la raza indígena, tarada por tres siglos de colonialismo, en su integración a la economía moderna y bajo la tutela del gobierno. Su figura ha sido ubicada en ocasiones, sin embargo, en el lado de quienes se propusieron desafiar a la república criolla, reivindicando el Tawantinsuyu y un orden atávico, lo que, bien visto, estuvo lejos de su propósito.

TÚPAC AMARU III: Juan Bustamante “Mundu purikuy”, “El viajero”.

[​IMG]

Entre 1867 y 1868, estallo en Puno ( Huancané ) una importante rebelión indígena, causada por los constantes abusos de las autoridades locales. Juan Bustamante ( ex prefecto de Lima y diputado por Puno ), que estaba totalmente identificado con la causa indígena asumiría la conducción del levantamiento. Pronto recaería sobre el un simbólico nombre: “Tupác Amaru III”
De él dirá Basadre que fue «el primer peruano que viajó dos veces por el mundo» y que «fue político limpio y defensor tesonero y abnegado de los indios».
La rebelión fue fuertemente reprimida por el ejercito peruano el cual ante la crisis se vio obligado a solicitar apoyo del ejercito boliviano. Finalmente este proporcionaría una importante división de soldados.
Juan Bustamante, sería cruelmente torturado y asesinado en Pusi, sin embargo su memoria aun habita el altiplano, escenario de nuevas rebeliones.
( Eddy Romero Meza )

Se trata de la señera figura de Juan Bustamante, a quien sus contemporáneos llamaban “El viajero”, los campesinos que lo acompañaron en sus luchas reivindicativas “El inca”, los gamonales y la oligarquía limeña “El loco Bustamante”.

Bustamante nació el 24 de junio de 1808 en Vilque, provincia de Puno. Fueron sus padres Mariano Bustamante y Jiménez y Agripina Dueñas y Vera. A pesar de haber heredado una cuantiosa fortuna y haciendas no fue un gamonal abusivo. Viajó dos veces a Europa, fue diputado por Lampa, en su gestión defendió los derechos a los campesinos pobres.

En 1867 fundó en Lima la “Sociedad amigos de los indios”. Publicó los libros: Viaje al viejo mundo (1845), Viaje al antiguo mundo (1845), Apuntes y observaciones…en este segundo viaje a Europa (1849), Los indios del Perú (1867). Emilio Vásquez escribió una espléndida biografía suya titulada: La rebelión de Juan Bustamante, (Librería-Editorial Juan Mejía Baca) 1975. Como dice Jorge Basadre en el prólogo del libro de Vásquez: “En febrero de 1867, ante lo inevitable del enfrentamiento, Juan Bustamante decidió asumir la dirección del movimiento indígena. Para ello, Bustamante, apoderado de la rebelión en compañía de Manuel Amunátegui, director del diario El Comercio y otras altas personalidades, funda en Lima la Sociedad Amiga de los indios. En el Cusco, el coronel Narciso Aréstegui, autor de la novela El Padre Horán, indigenista y miembro de la Sociedad Amiga de los indios, enarbola la bandera de las reivindicaciones indígenas”.

Gracias al educador puneño se pudo conocer con certeza por ejemplo, como el coronel Andrés Recharte dispuso asesinar a Bustamante a palos, colgado en un árbol de la placita de Pusi (Huancané), ordenando después decapitarlo. Juan Bustamante siendo prefecto de Lima, ordenó construir defensas y reencausar el río Rimac, fue precursor de la justicia agraria, de los derechos humanos y defensor de los desposeídos.

Juan Bustamante Dueñas

Juan Bustamante Dueñas, (Vilque, 24 de junio de 1808Pusi, 3 de enero de 1868) fue un líder indigenista peruano, que, en demanda de justicia social, encabezó una rebelión de campesinos en Puno, entre 1867 y 1868. Derrotado, fue ejecutado.

Biografía

Fue hijo de Mariano Bustamante y Jiménez (exoficial del ejército realista) y de Agustina Dueñas y Vera (que decía ser descendiente de Túpac Amaru I y era dueña de extensas propiedades agrícolas).1​ Creció en un hogar acomodado, no obstante lo cual, pudo constatar la pobreza de los indios y solidarizarse con ellos. Hizo sus primeros estudios en su pueblo natal y luego en Arequipa.2

Hizo un gran caudal con el comercio de lana y la administración de su hacienda “Urquinamuni”. Financió la construcción de dos puentes, uno sobre el río Cabanillas y otro sobre el río Pucará.3​ Viajó dos veces a Europa y escribió sendos libros donde relataba estas peripecias, obras en donde ya se vislumbraba su prédica social a favor de los indios.4

Fue elegido diputado por la provincia de Lampa entre 1845 y 18535​ 1849-1850 6​. En 1855 también formó parte, representando a la misma provincia, de la Convención Nacional de 1855-18577​. En su labor legislativa se destacó por presentar proyectos de reforma del ejército y por la defensa de los indios.

El 29 de junio de 1864, bajo el gobierno de Juan Antonio Pezet, fue nombrado prefecto del departamento del Cuzco. En el desempeño de este cargo sancionó a muchos hacendados por abusos cometidos contra sus trabajadores indígenas, lo que motivó a que fuera destituido el 8 de agosto del mismo año, acusado de excederse en sus funciones.

Durante los turbulentos días del conflicto con la Escuadra Española del Pacífico, equipó y entrenó un regimiento formado por sus propios peones, con el que marchó a Arequipa para sumarse a la defensa de la patria. El dictador Mariano Ignacio Prado le otorgó el grado de coronel. Estuvo en el combate del Callao del 2 de mayo de 1866. Por esa época vendió su hacienda a sus colonos, realizando la primera reforma agraria en el Perú.8​ Fue también Intendente de Lima y en tal función, hizo aumentar las aguas del río Rímac.9

En 1867 en compañía de otras personas notables fundó en Lima la “Sociedad Amiga de los Indios”, cuya presidencia se confió al general José Miguel Medina.9​ Fue acusado de instigador de las rebeliones indígenas que por entonces estallaron en la sierra, siendo la más grave la de Huancané, en Puno. Se decía que maquinaba las sediciones desde Lima. Lo cierto es que Bustamante asumió la defensa de las comunidades de indios y se convirtió en su vocero ante el Congreso Constituyente de 1867, prometiéndoles obtener leyes que les protegiesen de los abusos y que se les aplicara contribuciones justas.9

A pedido de los hacendados, el gobierno envió un ejército al mando del general Baltazar Caravedo, con la misión de someter a los indígenas. Pero Caravedo se rehusó a ejercer la represión y prefirió el diálogo. El 20 de octubre de 1867, en Huancané, Bustamante llegó a un acuerdo con el general Caravedo, quien se retiró con sus tropas a Lima. Los hacendados acusaron a Caravedo de complicidad con los indígenas y promovieron una revuelta contra el gobierno de Mariano Ignacio Prado, circunscrita a la revolución constitucional de 1867, que exigía la abolición de la Constitución de 1867 y el retorno de la Constitución de 1860.

Bustamante, que por las circunstancias se vio en el bando de los defensores del gobierno, no quiso limitarse a esa lucha de banderías e inició un movimiento de reivindicación social, poniéndose al frente de sus “ejércitos campesinos”. Se presentó como heredero de los reyes incas con la misión de restaurar el imperio incaico, para lo cual no había otro camino que expulsar o exterminar a los blancos.10​ Se dice que adoptó el nombre de Túpac Amaru III.11

La insurrección se expandió por Chupa, Putina, Samán, Azángaro y Lampa. El 30 de diciembre de 1867 Bustamante ocupó la ciudad de Puno. Debido a diferencias con sus partidarios, no pudo explotar estas ventajas, mientras que las fuerzas del subprefecto de Azángaro Andrés Recharte, avanzaban en su contra. Bustamante debió retirarse de Puno el 1º de enero, dirigiéndose a Pusi, donde el día 2 fue derrotado y capturado por Recharte.10

El 2 de enero de 1868 71 de sus partidarios fueron encerrados en chozas de paja, que fueron incendiadas a la mañana del día 3 de enero. Bustamante fue obligado a trasladar los cuerpos a una fosa común y posteriormente conducido a la plaza principal, donde se le colgó de los pies y apaleó. Finalmente fue decapitado.12

Referencias

Basadre, 2005, tomo 6, p. 139. Castañeda, 2000, p. 86. Basadre, 2005, tomo 5, p. 139. Basadre, 2005, tomo 6, p. 139-140; 279. Fernando Tuesta Soldevilla. «Diputados 1845-1848». Consultado el 5 de febrero de 2020. Tuesta Soldevilla, Fernando. «Diputados 1849». Polítika. Consultado el 25 de marzo de 2020. «Constitución Política de la República del Perú (1856)». Congreso del Perú. Castañeda, 2000, p. 87. Basadre, 2005, tomo 6, p. 279. Castañeda, 2000, p. 88. Basadre, 2005, tomo 6, p. 280.

  1. Jacobsen, Nils. Juan Bustamante y los límites del liberalismo en el Altiplano. La rebelión de Huancané (1866-1868).. p. 61. ISBN 978-612-45487-1-0.

Bibliografía

  • Castañeda Murga, Juan: Bustamante, Juan. Artículo enciclopédico publicado en: Grandes Forjadores del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-50-8
  • Basadre Grohmann, Jorge: Historia de la República del Perú (1822 – 1933), Tomo 6. Editada por la Empresa Editora El Comercio S. A. Lima, 2005. ISBN 9972-205-68-1 (V.6)

Enlaces externos

Anuncio publicitario
Estándar

Un comentario en “LA REBELIÓN DE TÚPAC AMARU III

  1. Franz dijo:

    A veces creemos que solo algunos peruanos de antaño han sido honestos y luchadores sociales, y puede que tengamos razón. La realidad es que la vida y el acercamiento a la realidad me convence que ni uno mismo es lo suficientemente honrado para que nos recuerden. Vida como las de Juan Bustamante me enorgullece sentirme peruano. En los años q llevó de vida muy pocas personas me han decepcionado o quizás no les conocí suficiente. Lamento la brutalidad de su fin no lo merecía. Franz

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s